Seis grados de separación: ¿realidad o leyenda?

Por: María Coda Muchas veces nos sorprendemos de tener un conocido en común con la persona menos esperada, o descubrimos que el primo de nuestro mejor amigo vive en nuestro mismo edificio y así muchas situaciones parecidas a lo que solemos decir “el mundo es unpañuelo”. Existe una teoría matemática que intenta explicar el que una persona está conectada con cualquier otra por una cadena relativamente corta de intermediarios (unos 6). Se basa en que el número de conocidos crece exponencialmente con cada eslabón de la cadena, y solamente hacen falta unos pocos eslabones para que ese grupo de conocidos englobe a la humanidad entera. La suposición fue enunciada matemáticamente en los años 50 por Ithiel de Soda Pool y Manfred Kochen, y “demostrada” empíricamente por el psicólogo Stanley Milgram en 1967. El experimento fue denominado “el experimento del Pequeño Mundo” y consistió en seleccionar al azar una serie de personas del Medio Oeste americano, para que enviaran postales a un extraño del cual conocían el nombre, la ocupación y la localización aproximada. El sistema consiste en enviar la tarjeta postal a la persona conocida con más posibilidades de conocer al extraño, y darle instrucciones para que hiciera a su vez lo mismo. Aunque se esperaban decenas o cientos de enlaces, los paquetes llegaron con un número sorprendentemente bajo de enlaces (5 a 7). De ahí le vino a la teoría su sonoro nombre. Aunque esta historia es relativamente conocida, merece la pena contarla para que conste que no se trata de una leyenda urbana (como los cocodrilos albinos de las alcantarillas de Nueva York), sino de un experimento real. A quién no le ha pasado alguna vez que se pone a hablar con un desconocido y terminan descubriendo que comparten conocidos comunes. Este fenómeno es denominado como “Seis grados de separación”: dos personas tomadas al azar de entre todos los habitantes del planeta estarían unidas por una cadena de conocidos de, como mucho, seis miembros. Realmente es un tema muy interesante. Pero entonces ¿Por qué tanta gente sola? Hoy esta idea, conocida teoría de los "seis grados de separación", fueron llevadas a las “redes sociales”. Es una gran idea porque hace que el mundo se sienta más junto. Pero lamentablemente existen  barreras; que separan, que son tan fuertes que logran que dos personas que viven juntos, estén a kilómetros de distancia el ser de uno con el ser del otro. Hace pocos días, los medios de comunicación revelaron los resultados de un estudio llevado a cabo por investigadores que trabajaron con datos de Microsoft, informe en el cual, se corrobora que dos individuos están conectados entre sí no por seis grados sino por 6,6 grados de separación. El análisis se hizo con 30.000 millones de mensajes enviados a través del MSN Messenger por 180 millones de personas durante el mes de junio de 2006. Los investigadores pudieron llevar a la práctica la teoría y confirmar su validez, situación prácticamente imposible en años anteriores sin los beneficios que ofrece la mensajería, las redes sociales y demás recursos web de la actualidad. Seis grados, seis pasos, seis personas, seis redes sociales si tienen como fin unir personas, sin entrar en simplemente como meta “Hacer que la soledad no sea tanta…” “Se sienta menos”. Brindo por todos los seis. Redes sociales, amigos que conocen amigos Algo inherente al ser humano es la necesidad de comunicarse y entablar contacto con los demás. El internauta lo tiene más sencillo gracias al llamado software social como el chat y la mensajería instantánea, a los que se les han venido a sumar las redes sociales, que aportan a las relaciones mayor grado de confianza y afinidad. Internet cada día que pasa demuestra sus enormes posibilidades como medio para comunicar a las personas entre sí. Si el email fue toda una revolución, puesto que hacía mucho más constante la comunicación con los conocidos y más barata que a través de las cartas o el teléfono, la llegada del resto del denominado software social, los foros, chats y la mensajería instantánea, ha hecho que se pueda conocer más fácilmente gente nueva. Pero como con todo lo relacionado con Internet, los avances se producen a una velocidad vertiginosa. Lo más novedoso en cuanto a software social son las redes sociales, que viene a dar un paso más, ya que permiten que la gente entre en contacto con personas con las que compartan los mismos gustos y aficiones. Gente que conoce a gente Las redes sociales se construyen a partir de gente que conoce gente. Una persona crea un grupo en el que va añadiendo primero a sus amigos y después, cada uno de éstos va invitando a los suyos. Por lo que no se puede ser miembro de una red ya creada, si no se tiene alguna relación previa en el exterior con una persona que pertenezca a ella. De esta forma se puede llegar a crear una gran red, en la que el impulsor de la misma puede entrar en contacto con amigos de sus amigos, que sin este método quizás nunca hubiera conocido. Menos de 6 grados de separación en Twitter Todos estamos familiarizados con la teoría de los Seis grados de separación. Se trata de mucho más que de un juego de Facebook, es una idea postulada por primera vez por un autor húngaro y popularizada por una obra de teatro que llegó a la pantalla grande de la mano de Will Smith (y con un cameo de J.J. Abrams, un verdadero fan de la teoría). La idea es que todos los seres humanos en el mundo estamos conectados al resto por a lo sumo seis contactos. Hay estudios matemáticos y sociológicos al respecto, además de la famosa aplicación de Facebook (que da como resultado un promedio de 5.73 grados de separación) y ahora le tocó el turno a Twitter. La compañía Sysomos realizó un estudio en base a los más de 5.000 millones de seguimientos que hay en la red social y el resultado es que Twitter es un verdadero pañuelo: -El 41,16% de los usuarios estamos separados por cinco grados de separación -El 36,92% estamos separados por cuatro grados -El 13,06% por 6.

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