Vanucci Reloaded (La mona vestida de seda mona queda)

En estos días los programas de chimentos se encuentran regados de la presencia de la inefable Victoria Vanucci, una mujer que viviera hasta hace poco tiempo una interminable e insoportable novela con golpes incluidos con un ex delantero entrado en kilos (si ex delantero porque Fabbiani no dejó el fútbol, pero el fútbol dejó a Fabbiani). Durante aquellos días de conflicto interminable Vanucci mostraba un humor inestable, la depresión y la oscuridad ocupaban su rostro y a rigor de verdad hacían veraces las versiones sobre el maltrato. En aquel momento ella ya mostraba sus primeros síntomas de profunda incoherencia pues pedía resguardo de la intimidad después de haber expuesto su vida personal de forma innecesaria hasta el hartazgo, y como siempre ocurre en estos casos, una vez que uno deja entrar a la prensa en su vida privada, luego es imposible pedir intimidad. El hecho que recogió un repudio casi contundente de un amplio espectro de gente fue la publicación en la revista Caras de unas tomas fotográficas en las cuales Vanucci se muestra ensangrentada, estas tomas ademas de ser incomprensibles resultaban completamente repudiables como hecho artístico y más para una mujer que decía haber sido maltratada y luego vanalizaba el hecho con las tomas de dudoso gusto. Pero a Vicky no le entraron las balas de las críticas y defendió con rostro pétreo e inmutable a desacertadísima elección artística al grito una vez mas esquizofrénico de "respeten mi intimidad!!!!". Luego siguió un período en que Vanucci se mostraba triste e increíblemente decía extrañar al futbolista entrado en kilos de carácter explosivo, pero ese período vio increíblemente terminado a poco de comenzar. A solo 15 días de mostrarse deprimida en una nota y decir que aún no había terminado su duelo, Victoria decidía exponer una vez mas su intimidad somo si fuera en un escaparate al acordar fotografiarse en distintas locaciones de los Estados Unidos junto al empresario Matías Garfunkel. Las imágenes mal actuadas como "casuales" despertaron las críticas de mucha gente, pero al contrario de lo que piensa Vanucci, no se trata ni de "envidia" ni de opinar sobre la corrección de la pareja, sino simplemente de que una vez mas Victoria queda en evidencia frente a la profunda incoherencia de pedir respeto a su vida privada cuando la persona que primero se expone es ella misma. Luego de todo esto comenzó a verse una Vicky "distinta", pues claro está alguien con tan escasa cultura y riqueza intelectual como ella se vio fácilmente deslumbrada por el empresario y no ya por sus millones sino por el bagaje lógico acumulado por alguien que gracias a su posición sociocultural ha tenido la suerte de dar varias vueltas al mundo en su propio avión y ha conseguido eventualmente volcar algo de su tiempo y fortuna a las artes y la cultura. De pronto las bolufrases mas insospechadas se hicieron carne en Vicky como por ejemplo "ahora leo mas que nunca". Pero lo que mas irrita de la voluptuosa morocha a quien cuesta clasificar, pues se podría decir que es modelo, pero no se puede ocultar la absoluta y desgarradora carencia de cualquier tipo de talento artístico coronado con una participación en "Bailando por un Sueño" en la cual Vanucci parece entrar en escena con ambas piernas enyesadas, es la actitud impostada de "nuevo rico" o "sofisticado trucho" o " pseudoculta". Vanucci pasó a teñir cualquier conversación con periodistas en una recopilación de lo culto y sofisticado que es el hombre con quien está en pareja, mostrando de esta manera las características propias de alguien que carece absolutamente de personalidad y no es alguien si no es a través de su hombre. Vicky llega a la exasperación de quién la observa erigiéndose en la asestadora serial de ataques chabacanos al buen gusto a través de la exhibición desenfadada de gestos pseudosofisticados que buscan impresionar cual fuegos de artificio pero terminan causando incontenible repulsión por su falsedad. Vanucci en esta etapa de neorica que disfruta de la fortuna de su pareja ha tenido dos gestos concretos que analizamos a continuación. Primer gesto: Vanucci sale de algún lugar, no sabemos cual y al aproximarse un notero de programa chimentero indefinido a su rodado la morocha abre la ventanilla y le habla a su interlocutor munida de un costoso Habano cubano que reposaba entre sus labios. Este gesto demuestra a las claras que a Vicky, mas que disfrutar de los manjares de la buena vida, le interesa hacer lisa e incontrastable ostentación, mas que convertirse en una edonista o "bon vivant" que acompañe en sus gustos a su compañero, le interesa exponer su bruta y desgarradora ignorancia con pretendido desparpajo. Fumar un habano de 75 dólares dentro de un auto es como agarrar un vino Felipe Ruttini cosecha 94 y rebajarlo con soda, implica ignorar olímpica e irremediablemente la hoja de ruta para llegar al éxtasis de la mano de un puro y malograrlo de mala manera. Segundo gesto: Vanucci aparece junto al inefable Gelblum en un Course de Golf, Vanucci posta como pretendida golfista y viste un atuendo supuestamente acorde al deporte, pero en lugar de tener en su mano izquierda el clásico guante de golf, la Vedette vestía dos guantes sin dedos, como aquellos que se utilizan en ciclismo o automovilismo. Imposible es saber quién le mintió tanto a Vanucci para hacerle creer que con eso en las manos podía jugar al golf, pero expuesto queda el hecho de que ella jamás de los jamases practicó golf ni siquiera en un driving range, no sabe absolutamente nada de golf ni le interesa en lo más mínimo que no sea para decir "vieron, ahora practico un deporte sofisticado", sencillamente lamentable. Como dice el saber popular: La mona vestida de seda mona queda.

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