¡Vivir pichuleando!

Los argentinos gracias a la “crisis económica” nos transformamos en especialistas del “pichuleo”, donde la frase “lo compre más barato” es el slogan de la persona que es hábil con los número. Así año a año, millones de picheleros pasan sus días sin percatarse del infierno en el que viven inmersos, haciendo cálculos, regateando tres pesos o allegándose a lugares impensables para “aprovechar una oferta”. La solución sería ganar más o sencillamente darse cuenta que si o que no se puede, pero si estamos en duda un simple test nos ayuda a ver cuán rata somos. Por eso para ayudar a tomar conciencia de este problema que nos afecta el Dto. De Ciencias del Comportamiento de la Universidad Massachusetts ha lanzado un breve test para la temprana detección de adictos al “codito” o pichulerismo patológico: -¿Revisa la cuenta del restaurante y pregunta quién pidió flan? -¿Propone que el que pidió flan lo pague aparte? -De ser Ud. el que pidió flan, ¿lo pide sin crema, para ahorrarse dos pesitos? -¿Devuelve cosas del changuito a la góndola, o a la caja del supermercado, después las pone de nuevo en el changuito diciendo “no, no voy a ser tan miserable” y finalmente los vuelve a poner en la góndola o en la caja? -¿Su heladera está atiborrada de frascos, botellas y potes de productos repetidos y sin terminar, porque le da “no sé qué tirarlos” y sólo los tira semanas después, cuando a la tapa del Casancrem le salió como un musguito verde? -¿Paga mucho dinero de recargo porque siente rechazo físico a pagar las facturas en el momento que corresponde? Fuente: podeti/Coda -¿Alguna vez se le reventó en el bolsillo un sobre de kétchup que se llevó del bar porque le dio “no sé qué dejarlo”? -¿Alguna vez cobró una deuda a través de la técnica de hacerle pagar algo a otro y luego decirle “el año pasado te presté cuarenta y siete pesos así que con esto estamos a mano”? -¿Ha dejado de ver a determinadas personas para no devolverles el dinero que le prestaron? -¿Dice mucho la frase “epa, epa, epa, qué rompí?” -O “¿Qué pasa, era de oro el pastel de papas?” -O “Ah, bueeeno, la próxima traigo la vaselina”? -¿Le provoca pequeños arranques de indignación lo que sale el “cubierto”? -En el colectivo, ¿le han llegado a echar una mirada cargada de desconfianza cuando Ud. aclara que su hijo –de seis añitos recién cumplidos- “no paga porque tiene menos de tres”? -¿Anda mucho en el tema de las ofertas, los abonos, las promociones por única vez y los descuentos del 10 %? -Si un objeto empieza a funcionar mal, (tipo un lavarropas que pierde agua) ¿decide arreglarlo porque le da no sé qué comprar otro y luego, cuando ve que el objeto puede utilizarse igual aunque funcione mal, decide no arreglarlo porque los arregladores de cosas son todos unos ladrones? -¿Está familiarizado con la siguientes palabras: “Los Locos Factory”; “Aceite Cañuelas”; “Arroz Remolón”; “Cola La Bichi Ahora”; “Manteca Tonadita”; “Rollos de Cocina Sulfug”; “Vino de la Asociación Argentina de Criadores de Caballos”? -¿Le agarra como una especie de excitación cada vez que recorre la góndola y encuentra un producto más barato que el que creía que era más barato de todos? -Entre dos productos de exactamente el mismo tamaño y calidad idéntica, ¿encuentra que el más barato es muchísimo mejor y que le rompe el culo al otro y nada que ver, no vas a comparar? -¿Ha abandonado por completo y por principios la costumbre inventada por los mercachifles de comprar regalos de cumpleaños? Resultados del test: Envíe un mail a ustedescontrami@gmail.com y por $65 le enviaremos su perfil. Desde ya, si prefiere no hacerlo, Ud. es una rata miserable codito de oro con un tiranosaurio rex en el bolsillo.

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