El Papa en EE.UU. Nota completa con fotos de Revista GENTE

16El Papa en EE.UU Durante seis días, el país del Norte le abrió su corazón a Francisco, un hombre al que la mayoría de sus habitantes –de cualquier raza, origen y religión– ya aprendió a admirar. Desde 9su discurso en el Capitolio hasta la misa en el Madison, el paso a paso de la histórica visita en la mirada y la pluma de la periodista Cristina Pérez Si usted no es católica... ¿por qué vi-no hasta aquí? –le pregunté a la mu- jer vestida de ejecutiva que salía del Capitolio luego de escuchar al Papa. –Porque este hombre es una buena persona y este mundo necesita buenas personas. Nada más global que ser personas. Nada más necesario en este mundo que las buenas personas, y Francisco es el Papa para el momento y el lugar. Enun mundo que con la tecnología rompe fronteras, tiempos y espacios, él invita a los gobernantes a ser hermanos, recitando el Martín Fierro en plena cumbre de las Naciones Unidas, y a cuidar el planeta porque “es nuestra casa común”. 18Su gira por el país más poderoso del planeta dejó un mensaje que no era desconocido cuando lo llamaban “padre Jorge”, al comprar el diario o tomar el subte en Buenos Aires. Para él, “el 15verdadero poder es el servicio” . Se refiere al servicio a las personas, en especial a los más débiles. A ellos les dio voz, convirtiéndose en el “Papa inmigrante” que pidió por un sueño americano que incluya a los extranjeros, invocando los ideales de Abraham Lincoln y Martin Luther King, y pidiendo la igualdad plena en el mismísimo Independence Hall de Filadelfia, la cuna de la independencia norteamericana. Cuando llegué a Washington, lo que más me llamó la atención fue que la mayoría de las personas a quienes consultaba, aunque no eran católicas y tenían críticas precisas contra determinadas posiciones de Francisco, lo mismo decían sentirse cautivados por él o tenían planeado asistir a alguno de los eventos públicos que lo tendrían como protagonista. En esa misma semana, una encuesta de Bloomberg registraba que el 64 por ciento de los americanos tiene imagen favorable del Papa, 14 puntos por encima del presidente Barack Obama (y a pesar de que sólo el 25por ciento de la población profesa la religión católica). Jemal es chofer de taxis y llegó de Etiopía a DC hace ocho años. Mientras me lleva al hotel se declara con-servador, de religión ortodoxa, votante de Jeb Bush y contrario al matrimonio gay, pero lo mismo irá a ver a Francisco. –¿Y por qué irás a verlo, si coincides con él en muy pocas cosas, y además no eres católico? –lepregunto. –Porque es un hombre de Dios, que vive como cual-quiera de nosotros. En “Argentina”(sic) viajaba en el transporte público... Tiene los pies en la Tierra –me dice, sin saber que venimos desde Buenos Aires.8 11En Washington, primera parada El Papa, junto al presidente Barack Obama, en el extremo Sur de la Casa Blanca. El primer mandatario fue a recibirlo no bien descendió del avión, junto con su esposa, Michelle. Luego, ya en la sede gubernamental, le mostró sus mascotas. Abajo:El histórico discurso de Francisco ante la totalidad del Congreso, hecho inédito. Página de la izquierda: Cuando salió a saludar a la multitud reunida alrededor del Capitolio. Live in NYC Cuando lo veía avanzar en el Papamóvil por la Quinta Avenida me dediqué a mirar sus ojos. Me preguntaba qué efecto tendría en Francisco conocer esta ciudad a la que llegaba por primera vez y que lo puso en las carteleras como el más fenomenal de sus musicales. Antes, como en la másicónica de las comedias románticas, el setting había sido el Central Park, pero para una procesión religiosa, aunque los asistentes tenían la euforia de los recitales de rock. New York City también fue escenario del mástenso de los operativos de seguridad de la visita papal. Es que uno de los blancos más delicados era GroundZero, el memorial de las Torres Gemelasdonde hoy se emplaza la Freedom Tower y un cartel reza “Never Forget” 7(nunca olvidar) junto al monumento a “los valientes y los inocentes” que dieron su vida. Allí el Papa dejó una rosa blanca, rezó en silencio y volvió a condenar todo tipo de fundamentalismo LOS PIES EN LA TIERRA. Con la simpleza de los sabios, Francisco reformateó los grandes temas para llevarlos a una esfera casi doméstica e íntima que involucrara al ciudadano de a pie, que lo hiciera “despertar” 6–según sus palabras–, pero que también lo pusiera en igualdad de condiciones frente a los líderes del mundo. Así, al condenar las ganancias excesivas por afectar los recursos del planeta, llamó a la Tierra “nuestra casa común”. Entre las críticas que recibe el Papa en suelo norteamericano, se reitera la idea de que sus propuestas son bonitas utopías pero no tienen un plan práctico de realización y que cual-quiera sin responsabilidades ejecutivas puede decir exactamente lo que los otros quieren escuchar. Aun-que la respuesta a ese interrogante también parece esconderse en lo que resulta un consenso –raro en estos tiempos de división electoral en EE.UU.–, según el cual Francisco es el líder espiritual con mayor autoridad moral del mundo.   1EL PAPA DE LA GENTE. Así lo llamaron los me-dios a lo largo de ocho días (entre Cuba y Estados Unidos), en los que el Pontífice de 78 años no tuvo descanso. Los periodistas que cubrimos esta gira sentimos el 3agotamiento en carne propia, pero cuan-do levantábamos la mirada, ya estaba este hombre que respira con un solo pulmón, dando el paso para su próxima cita en la agenda. Uno de los ejemplos más desgarradores lo dieron cien mujeres, que caminaron 150 kilómetros para apenas verlo pasar por el Washington National Mall. Ahí mismo donde el Papa, que salía del espacio reservado a reyes y poderosos, era recibido como uno de los propios entre la multitud. Ellas estaban devastadas por el esfuerzo, pero felices. Lejos de las comodidades del SouthLawn Park de la Casa Blanca, afuera, en el Mall, las energías de los fieles parecían por momentos venci-das. Pero ocurrían los gestos. Como el de una enfermera que esperaba la bendición para un hijo enfermo y al mismo tiempo llevaba una bolsita con granos de uva, por si alguien necesitaba glucosa para no desvanecerse por la espera. Me ofreció uno cuando me vio exhausta por llevar casi dos horas colgada en un poste, esperando al Papamóvil. Los argentino séramos tratados de forma privilegiada, y esta vez no era por el fútbol. “The Pope’s Kingdom!” , nos gritó un señor al saber de dónde veníamos. –¿Y por qué hicieron semejante esfuerzo para llegar hasta aquí? –le pregunté a una de las líderes de#CienMillasCienMujeres. –Porque él nos ha dado voz a los extranjeros. El escomo nosotros.   2NOSOTROS Y ELLOS. El padre José Hoyos es colombiano y está a cargo del Apostolado Hispano en la Diócesis de Arlington, donde trabaja desde hace 29 años. Su amistad con Bergoglio se remonta a las épocas de cardenal, y ahora que su amigo es Papa se ha convertido en poco menos que un fan. En su oficina tiene desde una gigantografía del Papa a remeras varias, y hasta una taza en la que toma el café, dedica-das al Pope Francis. El día antes del discurso del arribo de Francisco, nos advirtió:“Mañana será un díaen que muchos hombres y mujeres que viven como fantasmas, como ciudadanos de segunda, en un verdadero limbo migratorio, estarán pegados al televisor o la radio para escuchar al Papa. Ellos son los que sienten que algo puede cambiar a partir de esta visita”. En los EE.UU. hay por lo menos 12 millones de inmigrantes ilegales. Muchos de ellos temen por estos días no poder permanecer aquí aun siendo padres de niños nacidos en territorio norteamericano.   TERRITORIOS. Fuentes calificadas relatan que fue el día de su cumpleaños del año pasado, el 17de diciembre de 2014, cuando Francisco recibió el primer llamado. En esa comunicación, las partes lo convocaban para ser vehículo de diálogo entre EE.UU. y Cuba. “El Papa fue un aliado fundamental –admite el embajador de los EE.UU. en la Argentina, Noah Mamet–. Sin él, no habrían existido las negociaciones con la isla”. Aquel día, en Roma no faltó quien le recomendara al Pontíficeno arriesgarse en un asunto político tan delicado. Cuentan que él pareció tener clara su decisión en un instante y que en ese círculo de confianza dijo casi para sí mismo: “Voy a pedir por los presos políticos”. Miles de ellos fueron liberados antes de su llegada y también se alivió el bloqueo económico, con permisos para viajes y envío de remesas. Y aunque el único que puede dar el paso final para terminar con el bloqueo es el Congreso norteamericano, nadie duda de que éste fue el esperado principio del fin. “Oiga, falta mucho por andar, pero déjeme decirle que habrá más cosas gracias a nuestro Papa” , me respondió esperanzado el cura Hoyos. La historia dirá acaso que la Guerra Fría terminó en las Américas, y que fue mediada por un Papa argentino. –¿Cuál fue el mensaje de Francisco para usted, en su corazón?–le pregunté. –Que nos invita a ser mejores personas.   Todos los caminos conducen al Papa En el Benjamin Franklin Parkway, cuyo boulevard representa una de las arterias más icónicas de Filadelfia, el Papa fue saludado por una multitud. Luego brindó una misa y bendijo a esta familia que se acercó hasta él. Un Francisco legítimo. La visita a los Estados Unidos, que se inició el martes 22 de septiembre y finalizó el domingo 27, ya tocaba su fase final Filadelfia, parada final La primera noche, durante un festival de música, dejó de lado el discurso que tenía listo y contó una anécdota que conmovió a todos: “Un niño me preguntó una vez: ‘Padre, ¿qué hizo Dios antes de crear el mundo?’. Les puedo asegurar que era una pregunta muy difícil. Hoy le diría que antes de crear el mundo, Dios amó y que la familia es lo más bello que hizo”. En sumisa de despedida ante un millón de personas en el Benjamin Franklin Parkway, se refirió a “la profecía de la ternura”. Y dijo: “El amor se muestra en las cosas pequeñas, una bendición antes de ir a la cama o un abrazo luego de un día duro de trabajo. En prestar atención a pequeños signos que nos hacen sentir en casa. Las familias son las verdaderas iglesias domésticas”