Fede Bal:Ni en tres Vidas Quiero volver a Ver a Barbi. Nota Revista GENTE

11-8b24e26596Ni en tres Vidas Quiero volver a Ver a Barbi El actor de Enredados y figura de ShowMatch cuenta su verdad tras la escandalosa separación de Barbie Vélez. Por primera vez relata en detalle qué sucedió el sábado 30 de abril, cuando pelearon. Asegura que jamás la golpeó, y afirma que fue ella quien ejercía violencia sobre él: “Me agredía verbal y físicamente”. Desmiente una infidelidad con Laurita Fernández: “Con Fede Hoppe tuve una charla durísima y le ofrecí renunciar al Bailando”. La batalla entre Federico Bal (26) y Barbie Vélez (21) le faltaba, en estas páginas donde estalló el escándalo, hacer sonar la campana del actor y figura del Bailando. Aquí, sin más, su palabra. “No doy esta nota para limpiarme de nada”, aclara. “Estoy saliendo de un momento de oscuridad, mi peor momento personal”. –¿Tu relación con Barbie era oscura? –No. Fue de mucho amor, pasión, celos incontrolables y poca privacidad. En un punto, me perdí. Antes era muy sociable y elegí Netflix, cama y delivery porque le gustaba a ella y me enamoré. Perdí amigos, familia, cumpleaños... Después quise volver a salir un poco y la relación se volvió tóxica. No existía: nos revisábamos el teléfono, algo que yo nunca había hecho. Fuimos compatibles mientras yo cedí mi personalidad Captura de pantalla 2016-06-16 a las 7.32.41 p.m. –En el verano dijeron vivir “un amor adolescente y explosivo”. ¿Cuán explosivo era? ¿Cómo eran las es-cenas de celos? –Durísimas. De ella para conmigo, de mucha agresividad. Por eso, lo que cuenta la tía de Barbie en La Posada del Qenti antes del verano, o lo que dijo Muscari del llamado de una vecina, fueron situaciones donde ella entraba en cólera. Una mujer fuera de sus cabales, agresiva, rompiendo un departamento, es algo muy difícil de contener. Las discusiones eran por celos; se normalizó pelear por idioteces. Pero terminaban con un beso. Por eso digo que era una relación tóxica. –¿Hubo terceros? –Nunca pudo encontrar nada. Fui impecable con ella. Un ejemplo: me dijo en mi auto:“¿Qué es esta lenteuela roja?” ; vio más en el departamento y se enojó. A los dos días se dio cuenta de que era ropa de ella Qué voy a traer a mi casa? ¿A alguien con lentejuelas rojas, como una película de Porcel y Olmedo? De última, ninguna puta usa esas lentejuelas rojas... Pero yo también era celoso. –Dijo que por esa causa te agarrabas a trompadas. –A ver... Tengo 26 años y voy al frente. Eso fue una vez que le dijeron algo en un boliche o la tocaron. ¿Cómo no voy a defender a mi mujer? Ella quiere instalar que soy un drogadicto, borracho y agresivo golpeador de mujeres. No, no voy a permitir que manche mi nombre y mi carrera. –¿Qué pasó en el Qenti? –Fuimos a buscar casa para la temporada. Puse un canal de televisión donde había una mujer hermosa. Le dije:“Mirá qué linda chica” . Y se enojó. Empezó a los gritos: “¡No te gusto yo!” . Se encerró en el baño a llorar una hora. Yo no podía entrar. Vino el conserje a golpearme la puerta dos veces, como si la estuviese matando. Esos ataques de ira los tuvo en mi casa. Rompió todos los picaportes, un whisky, me revoleaba cosas... Era injustificado: yo era impecable. Me agredía verbal y físicamente: cachetazos, empujones. Yo la frenaba como podía, la tranquilizaba, la sentaba en la cama. Jamás le levanté la mano a ninguna mujer. –¿Nunca pensaron en separarse? –Lo analizamos, pero era peor. Ella contó que la desvalorizaba, que le decía “gorda” , pero no es cierto: yo amaba a esa mujer, y me sigue pareciendo bella. Y cada vez que salíamos era una discusión. Una vez fuimos a un cumpleaños de un amigo mío, Federico. En un momento yo estaba hablando con la novia de mi amigo. Pensó que me la estaba chamuyando; vino, me tiró un vaso de fernet y se fue. Eso pasaba todo el tiempo. No nos teníamos confianza. Captura de pantalla 2016-06-16 a las 7.02.28 p.m. copia–Y llegó el Bailando ...–Sí. Ella con un bailarín facherito, y yo con Laura (Fernández), con quien nunca se llevaron bien. O sí, pero había cierta falsedad por parte de Barbie. Un día me vio saliendo de Ideas con Laurita. Yo con las manos en los bolsillos, y ella agarrada de mí. Ibamos a ensayar a una cuadra y media. Desde ese día pensó que pasaba algo. ¡Pero nunca pasó nada! Era la novia de Fede Hoppe... No estábamos saliendo de un telo. En las galas no podía ni tocarla. Yo era celoso con su bailarín, pero no a ese extremo. Cuando gané el Bailando, lo primero que me dijo Barbie fue: “El año que viene vos no bailás” . Yo necesito una mujer que me dé una palmada y me diga: “Te amo, la rompiste” . Esa noche me llamaban Chato y Hoppe para que fuera a la fiesta que se hizo después. Y en casa era tremendo. Barbie me decía:“No voy a ir a la fiesta ésa de mierda. No vas a hacer el Bailando con esa mina. Andá solo”. ¿Cómo iba a ir solo? Llegué tardísimo. No pudo disfrutar mi éxito, mi logro. –En el medio hablaban de boda. Tenían una gran confusión. –Estaba la idea. Por primera vez le compré un anillo a una mujer. Viví cosas muy puras también; queríamos tener hijos. Mi viejo me dijo que, a veces, un hijo calma las peleas. Hoy agradezco no tenerlo con Bárbara. Soy bastante pibe, pero viví más relaciones. Siento que ella repite mucho lo que vivió y sintió en su casa, maneras de tratar a los hombres, y voy a decir eso y nada más. –Estás hablando de Nazarena. –No, de la vida de ella de niña, lo que uno absorbe y termina siendo su personalidad. Hablo de su vida golpeada, de su tía muerta, del marido de su mamá suicidado, un montón de cosas que también hicieron que me enamore de esa mujer. Pero en la convivencia quise cambiar cosas. No quería una vida de malos tratos, discusiones sin sentido, agresividad hacia mí. Barbie dejaba mi hombría en el piso... ¿Cómo se vuelve de un cachetazo de ella? –¿Eso solo? –Más cosas, que hicieron que me separe en el verano, cuando busqué una casa. Pero estaba en medio de un exitazo, donde además hacíamos de novios, y no quería ser responsable de un fracaso teatral por una ruptura amorosa. Ya no era feliz con ella, pero la necesitaba y no nos podíamos dejar. –Barbie dijo que vos tenías una obsesión con ella. –No, no es eso... La amé con locura. –Si esto no tomaba la dimensión que alcanzó, ¿hoy estarían juntos de vuelta? –(Piensa) Después del sábado en que peleamos, sentí que ése fue un punto final. Esa madrugada, cuando se calmó después de la discusión, lloramos juntos. No lo va a reconocer, pero pasaron cosas privadas por última vez... Vos entendés... Aun con mi casa rota y con lo que declaramos los dos. –¿Qué sucedió exactamente esa noche? –Hay que ir más atrás. Veníamos mal: ella se iba a Cancún, yo a Asia. Me llevó a Ezeiza y me dio un beso llorando. Y mientras mis amigos estaban en la suya, llenos de minas, yo pensaba que Barbie era la mujer para mí. Me equivoqué. Desde Asia le decía que quería tener un hijo. Decidimos vernos en Roma. En Abu Dhabi, escala a Europa, me comuniqué con ella, que estaba en Miami. Me dijo que no venía a Italia y que yo no tenía que estar en el Bailando... Le contesté que si ella quería, yo dejaba todo. Hay audios de esto. En Europa siguió la desconfianza. Le llegaban mensajes de hombres. Descubrí mentiras. Además, en Miami ella se había mostrado soltera. Volvimos mal. Yo me fui de gira y encima la reemplazó Laura. Le molestaba que nos diéramos un beso en escena. Me llegó un mail con fotos donde se la ve hablando de cerca con un chico (N. de la R.: Se refiere al Pollo Alvarez). Se lo mandé. –¿Qué alegó? –Que me iba a explicar. Al mismo tiempo, me contó que tenía un atraso. Raro, porque cuando volvíamos de Europa se indispuso. Le propuse un test de emba-razo. Dos semanas me corrió sin hacérselo. Me dijo que me iba a Captura de pantalla 2016-06-16 a las 7.02.15 p.m. copiaenterar por las revistas, por la tele, que me iba a arruinar la vida, la carrera. Me amenazó con decir que soy un golpeador. Tengo chats y audios. Le dije que lo mejor era que fuera a lo de su mamá, que pelear todos los días hasta las ocho de la mañana no era vida. Y aceptó, aunque dejó sus cosas en casa. –Vamos a ese sábado. –Flor (De la V) me mandó ese mensaje donde Laura decía que pensaba en mí. Yo me fui a hacer una presencia en un boliche de Longchamps. Volví a casa y estaba Barbie, porque aunque estábamos en un momento de mierda, era mi novia y tenía llave. Subí, me bañé, salí y no estaban ella ni mi celular. La busqué en planta baja. Nada. Tomé el ascensor, que me llevó al 3º (yo vivo en el 7º). Estaba ahí, llorando. El vecino del 3º B vio todo: está como testigo. Barbie me empezó a empujar y rompió el teléfono. Volvimos a casa y empezó el caos. Copió el mensaje ése y lo mandó a la prensa. Empezó a agredirme: me empujó, me golpeó, me agarró del cuello, me tiró al piso, me rompió el reloj, con un taco me rompió la tele. –Barbie es flaquita... ¿Cómo te tiró al piso? –¿Y? Una mujer en un estado de locura tiene más fuerza. Agarró un encendedor y amagó quemarme la barba. Tomó un quitaesmalte, lo tiró al piso de parquet y roció la ropa de un bolso. Prendió fuego al piso y se fue corriendo a la cocina. El mensaje televisivo es: “Dejala, andate y llamá a la policía” . Pero ponete en mi lugar. Si el fuego agarraba la ropa, en diez minutos había un incendio. –Ella tenía, según la pericia, otros golpes. –(Interviene su abogado) Eso dice el perito de parte. El de policía en ningún momento habla de otra lesión que no sea el brazo. –También lo dice el médico de la policía. ¿Pero, Federico, eso no pasó? –No. Ella empezó a quemar todo. Para tranquilizarla, la agarré del brazo y le dije: “Voy a llamar a la policía. Esto va a terminar mal. Mirá lo que estás haciendo”. La senté en el piso. Empezamos a llorar angustiados, nos abrazamos y después durmió conmigo. –Barbie dijo que vos llegaste alcoholizado, que cuando llegabas así, o drogado, te ponías violento. –Bien, ¿qué puedo decir? No es así. Y no quiero hablar de ella. No es de caballero. –¿Por qué de ella? –Le gustaba tomar alcohol conmigo y nos divertíamos de otras formas. No digo que consumía, eh... Esa noche tomé un whisky. Estaba tranquilo. –Vos te mostraste a favor de la marihuana. –Sí, como consumidor. Nosotros compartíamos salidas donde estaba todo bien con eso. La marihuana no me pone violento, y con ella dejé de fumar muchísimo. Estaba tranquilo. Ella quiere que la gente piense que entraba borracho y le pegaba una trompada. Ella sabe que fui impecable. –¿Con Laura nunca tuviste nada? –Nada. No podía ni tener una relación de amigos, porque a Barbie no le gustaba. Me decía: “¿Por qué la arrobás cuando les dan un diez?” . –¿No es cierto que entre Barbie y Hoppe se mensajeaban por este tema? ¿No supiste si él estuvo con Martín Bossi una noche esperándote en la puerta del departamento de Laurita? –No supe nada. Fue así. Al día siguiente de la pelea, fui a comprar un teléfono y ella se fue con la llave de mi auto. Y no la vi más. Estaba explotado. La llamé a Laura y le dije:“Mirá, puede que Barbie llame a Fede, porque vio un mensaje...” . Laura me respondió: “Estoy acá con Fede” . Y se lo contó. Esa misma noche era la última función de Laura, y yo no quería volver a casa: podía estar Barbie. Laura me dijo: “Vení a la mía, no vas a estar boyando” . Estuve tres horas. Captura de pantalla 2016-06-16 a las 7.03.56 p.m. copia–¿Hoppe nunca te dijo nada? –Tuve una charla en privado. Muy dura. Nos dijimos muchas cosas. No voy a contar qué. –¿Te mencionó la noche en que te habría esperado? –No exactamente. Fue una charla de horas. De laburo, y también de esto. Le ofrecí mi renuncia al Bailando. Mi relación con Barbie fue un alud que envolvió a muchos. Fijate que quisieron llevar a declarar a Bossi, a hacerme un allanamiento, a practicarme una rinoscopia. Bueno: a esas tres cosas el juez no les dio lugar. Lo que yo presenté es muy sólido. –¿Cómo explicás lo que le contaste a Leo Rosenwasser hace dos años, cuando le dijiste que habías tirado al piso a una mujer? –Me preguntó si tuve mujeres locas. Barbie no es la primera que me encuentra un mensaje y me pega un cachetazo. Tenía una novia, y sí: la agarré y la tuve que sentar en el piso y decirle: “Calmate” . No importa quién fue. Yo me defendí. –¿Quién es Cleo Caballero en tu vida? ¿Una amiga con derechos? –Ponele... La conozco hace cuatro años. Es una chica que me hace bien. No es mi novia. Para tener una va a pasar mucho tiempo. –¿Qué sentimiento tenés hoy por Barbie? –Fue mi relación más importante y de la que más aprendí. No siento nada, excepto dolor por lo que pudo haber sido. –¿Creés que dentro de unos años se podrían sentar a charlar de todo esto? –Nunca. Se cruzó un límite que ni en tres vidas la quiero volver a ver.  

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Te puede interesar

De todo un poco

Cantando 2020: Cerró el ritmo libre

TweetEste jueves, Cantando 2020 cerró la ronda de género libre. La primera de las parejas en salir al escenario fue la compuesta por Jey Mammon y Carla Del Huerto.

EntreFilete Noticias