La reina Isabel II apoya la decisión de Harry y Meghan

La cumbre de la Familia Real finalizó en “una conversación muy constructiva” sobre el futuro del príncipe Harry y Meghan Markle, los duques de Sussex, y acordaron que abandonen sus funciones protocolares, según una declaración personal de la reina Isabel​, a través del palacio de Buckingham. ”Un período de transición” va a existir en la ejecución de la decisión.

 

Pero el mensaje de la reina Isabel se refiere a “mi familia”, en uno de los más personales documentos de su reinado, aparte de su homenaje a la princesa Diana​ tras su muerte. Una muestra de su necesidad de defender la monarquía y reestablecer la unidad, en una Familia Real en guerra civil y con los dos futuros herederos furiosos con la decisión de Harry, que se sentía dejado de lado en la nueva monarquía. Meghan participó en las negociaciones desde Canadá vía Whatsapp.

 

“Mi familia y yo apoyamos enteramente el deseo de Harry y Meghan de crear una nueva vida como una familia joven” prosiguió, sin mencionar los títulos de su nieto y su esposa sino sus nombres.

 

“Si bien hubiésemos preferido que ellos continuaran como miembros full time de la Familia Real, respetamos y comprendemos su deseo de tener una vida más independiente como familia mientras permanecen como unos valorados miembros de nuestra familia”, continuó el mensaje de la soberana.

En esa declaración, “Harry y Meghan han dejado claro que ellos no quieren depender de fondos públicos para su nueva vida. Ha sido acordado un periodo de transición”, en el que los Sussex “van a pasar su tiempo en Canadá y en Gran Bretaña”, explicó.

 

Según la declaración de la soberana, “hay complejas cuestiones para mi familia para resolver y hay algún trabajo a hacer. Pero yo he pedido que una decisión final sea obtenida en los próximos días”.

El comunicado de la soberana se emitió cuando el príncipe Carlos y sus hijos, los príncipes Harry y William, abandonaban separadamente el palacio de Sandringam, donde la soberana va a permanecer hasta el mes de febrero en sus vacaciones agitadas.

 

 

Muy personal

El comunicado de la reina fue inusualmente personal y mencionó “mi familia”, cuando la Casa de Windsor trata de mantener las cuestiones internas de sus miembros en la privacidad y el misterio, sin la menor muestra de emoción.

Su claridad, su urgencia y su reconocimiento hacia los Sussex muestran que Isabel II quiere frenar inmediatamente la crisis y la percepción que sus súbditos pueden tener de ella y de cómo se distribuye el dinero de los contribuyentes. La precisión de que su nieto no quiere depender de los fondos públicos para su nueva vida es una clara referencia a ese objetivo.

La soberana aceptó la independencia de Harry y Meghan para su nueva vida. Las complejas cuestiones para resolver incluyen fondos, impuestos, origen de los fondos a pagar durante la transición hacia una nueva vida.

El “blueprint”, que ha sido redactado por el más alto funcionario público del reino, los secretarios privados de los royals y sus abogados, servirá para los demás miembros Minor de la Familia Real que busquen independizarse. Estas serán las nuevas reglas de la “monarquía reducida” que el príncipe Carlos, futuro heredero, ya está imponiendo pero en el que la reina Isabel busca dejar su ADN.

La decisión final sobre cómo se organiza su tiempo y las finanzas serán precisadas en los próximos días. Pero habrá un período de transición y los duques de Sussex vivirán entre Gran Bretaña y Canadá por un tiempo.

Otra mención de la soberana fue que los Sussex tendrán una vida más independiente como familia pero seguirán siendo parte de la Familia real, como es actualmente el príncipe Andrew.

La soberana no quiere perder en un mes a dos de sus más queridos miembros, a pesar de la crisis. Ese tono personal de comunicación reafirma que además de ser la reina, es la jefa de una familia que ella conduce y está orgullosa de ella, a pesar de los conflictos. Fue el documento de una abuela ante su nieto más querido y sus conflictos institucionales.

 

 

Un frente unido

Nadie sabe aun cuáles fueron las palabras de la reina y el príncipe Carlos ante William y Harry, que no se hablaban hace seis meses. Pero ciertamente fueron ellos los que forzaron a los hermanos a desmentir, en un comunicado conjunto, una hora antes de la cumbre, una historia publicada en el diario The Times sobre el “bullying de William sobre Meghan”.El primer gesto público de una familia unida, más alla de las diferencias, y ante la necesidad de mostrar un frente común ante la crisis Royal.

La reina Isabel busca garantías de que los proyectos de los duques de Sussex no van a dañar la monarquía ni su imagen. Ni el comunicado ni en las filtraciones se menciona los títulos de los Sussex o su status de Su Alteza Real, que no les serían retirados, como sí hicieron con la princesa Diana y Fergie, duquesa de York.

Las conversaciones duraron dos horas y media en la biblioteca del palacio de Sandringham y mayoritariamente fueron a solas entre los miembros de la familia real. El príncipe William llegó desde Anmer Hall, su casa al lado de Sandringham y regalo de la reina. Harry viajó desde Windsor, junto a su secretaria y su equipo de seguridad. El príncipe Carlos llegó muy tarde, tras haber aterrizado desde su viaje relámpago a Omán, y se fue manejando su automóvil al igual que el príncipe William. No se sabe aun cuándo el príncipe Harry regresará a Canadá para encontrarse con Meghan y su hijo Archie.

Londres. Corresponsal

Fuente:Clarin

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