Laurita Fernández: “En un mundo ideal, me gustaría enamorarme de alguien que no fuera del medio”. Nota GENTE

Después de “un tremendo duelo en casa y de mucho masoquismo”, la conductora de Cantando 2020 (eltrece) cuenta las claves de cómo superó “la primera ruptura que me hizo sufrir” (con Nicolás Cabré, 40), cómo fue ese momento angustiante en el que pensó “que el mundo se iba a acabar” y por qué aún sigue creyendo en el amor. “Yo sigo deseando y proyectando lo mismo: tener una familia”, expresa.

 

En la nota de tapa de GENTE de esta semana, Laurita Fernández (29) contó en detalle cómo fue ese momento angustiante en el que pensó “que el mundo se iba a acabar” y por qué aún sigue creyendo en el amor: “Yo sigo deseando y proyectando lo mismo: tener una familia”.

“Entre lo económico, que para que no te afecte esta crisis sanitaria tenés que estar en otra liga y no dentro del grupo de incertidumbre como yo”, su desesperación por su abuela Rosa (que cumplió 92 en cuarentena en un geriátrico) y la decisión de su separación, asegura: “apagar la ansiedad no era nada fácil”.

Respecto del proceso de superar una ruptura tan fuerte (después de dos años de noviazgo con Nico Cabre, 40, con quien convivió) estando encerrada, respondió: “No sabiendo adónde escapar y qué pared arañar. Me sentí como presa en mi propia casa. Justamente, lo que más necesitaba era salir a correr y llorar pero no lo pude hacer“.

Cuenta que las claves para dejar atrás el vacío y “toda la extrañitis de ver fotos y videos” fueron “trabajar espiritualmente y la introspección, que me resultó súper valiosa porque me dio más confianza en mí misma e hizo que recuperara la autoestima. Fue duro pero me lo pude bancar”.

Por eso es que dice, “enfocarme más en evolucionar que en la idea de reconstruirme, me salvó”“También pienso que si la pandemia no te cambió nada, no sirve el esfuerzo en lo más mínimo”, cuenta Laura, que se apoyó en “terapia online”, “largas videollamadas de madrugada con amigos” y hasta en estudiar italiano porque, según revela, “necesitaba tener ocupada la mente y laburar más el cerebro que el cuerpo”.

 

–También pusiste el tema de formar una familia como horizonte… ¿Tanto implicó esa postura?

–Exacto. Mucho de lo que soñamos a futuro… Para mí él no era sólo un noviecito con el que vivía el hoy. Nosotros habíamos proyectado y entiendo que si uno lo dejó de proyectar y quiere otra cosa para la vida, es entendible. Yo sigo deseando lo mismo: tener una familia. Le deseo lo mejor y que encuentro lo que necesita hoy para su vida

–Si él ya no quiere eso y no le interesa, es re valiosa su honestidad porque, de no ser así, más allá del amor, no estar de acuerdo más adelante nos habría hecho sentir que habíamos perdido el tiempo. Y también fue honesto de mi parte. La verdad es que él nunca me pidió que me amoldara a sus ideas. Mi idea sigue permaneciendo más allá de Nico y ojalá que conozca a alguien con quien poder cumplirlo.

–¿Te resultó complicado de escuchar?

–Es difícil y es algo que se tenía que hablar. Igualmente quedó todo súper bien. Tal vez mañana cambiemos de opinión, quién sabe. Yo viví un amor maravilloso y que no había sentido antes. Y por el contrario, nunca me sentí frenada: encontré un compañero maravilloso con quien, de hecho, volvería a trabajar sin problemas.

 

Tal como contó en la nota de portada, también se explayó acerca de por qué esta había sido la relación que más sufrió. “Viví experiencias muy fuertes que por momentos parecían una montaña rusa y he sufrido pero, por primera vez, de verdad puedo decir que lo pasé más duro esta vez. También mi compromiso emocional fue otro: lo viví con mucho amor y mucha pasión”, explicó.

–¿Cuál fue el peor momento más oscuro de la ruptura?

–Te juro que hubo momentos en los que sentí que era el fin del mundo. Viste que en cuarentena, exagerás todo a la décima potencia. Pero esta vez me costó. Otras veces fue más pasajero el dolor y no me llevó tanto superarlo. Y no digo que yo no haya hecho sufrir también… nadie está contento con eso. Y yo soy de las que se arrepiente de hacerle daño a alguien.

–¿Volverías a trabajar con una pareja? 

–Volvería a trabajar con él pero sin ser su pareja. Intentaría que no volviera a suceder lo de trabajar con una pareja, porque no creo que sea lo mejor. Y lo digo yo que a mis últimas relaciones las conocí en el trabajo, porque no soy de ir a boliches. Soy de las que salgo y a la media hora se quiere volver, de las que prefiere planes de abuela, más caseros y tranquilos.

–No es fácil trabajar con quien salís…

–No es lo ideal más que nada para que no se empaste todo y que las charlas siempre vayan por el mismo lado. Y eso que con Nico siempre decíamos que así y todo teníamos caminos muy diferentes pero el teatro nos terminó uniendo. En un mundo ideal me gustaría enamorarme de una persona que no fuera del medio pero…

–¿Es difícil la promesa?

–Sólo es un mundo ideal. Hoy estoy muy tranquila porque lo peor ya pasó. Pensar que en los momentos de trance decía que no me iba a poder volver a enamorar nunca más. Hoy, eso lo veo ya con otra esperanza. 

Cuando la periodista le preguntó si no había considerado mantener la relación con Rufina, al igual que hizo la hija de Joaquín Furriel con Eva Di Dominici, Laurita afirmó que prefieren no hacerlo. "En realidad ella es más chica y me parece que está bueno no mezclar y no hacerle un matete en la cabeza innecesariamente. No sabés, por ahí se lo toman muy relajado y entienden todo mucho mejor que los grandes, o por ahí no. Por ahora preferimos que las cosas sean de esta manera. Obviamente que me cuesta, pero es súper entendible. Es algo que tiene que manejar Nico como padre y es una decisión muy personal".

"A mí me hubiese costado despedirme, así que quizás lo prefiero de esta manera", aseguró la conductora de "Cantando por un sueño". "Sí me gusta saber que está bien, o de vez en cuando ver alguna foto en las redes y verla divina, eso me pone muy contenta. Separarte del otro también es separarte de todo lo que tiene que ver con el otro. Son cosas que cuestan pero hay que pasarlas".

Durante la charla, Laurita contó que el deseo de formar una familia sigue vigente, pero que lo hará en el momento indicado con la persona que así lo sienta. "Antes me costaba mucho imaginarme en una relación a largo plazo, y esta fue la primera vez que sentí el deseo de ser madre. Fue algo que él me despertó, porque antes no estaba en el radar. Hoy que no estamos juntos ese deseo se mantiene. Me gustaría tener el día de mañana mi propia familia, convivir con alguien, cosas que no me imaginaba haciendo".

Fuente Por Karina Noriega. Fotos: Chris Beliera.

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